domingo, 3 de mayo de 2020

Correr en tiempos de COVID

No es noticia que 2020 será recordado por la pandemia mundial producido por un coronavirus denominado COVID19.
Vivimos rodeados de muchos dramas directa e indirectamente asociados al mismo. Un estado de alarma que ha confinado a millones de personas en sus respectivas casas mientras las UCIs no dejan de recibir casos. Los datos a día de hoy rondan los 250000 contagios y más de 25000 fallecidos.

El gobierno ha diseñado un plan para poco a poco volver a la normalidad, intentando contener en la medida de lo posible nuevos contagios y rebrotes que podrían ser fatales como venimos comprobando.

Teniendo en consideración todos estos datos, la responsabilidad de una vuelta a la normalidad recae de manera individual sobre cada uno de nosotros. Debemos ser escrupulosamente respetuosos con las normas establecidas y pensar más allá de nuestros intereses individuales. Usar el sentido común.

Dicho esto, voy a ir contando mi día a día de vuelta a la normalidad.


Soy uno de tantos que ha pasado la enfermedad. Fue a principios de Marzo y estuve enfermo unos 25 días. Al principio solo era debilidad, falta de energía. Como si no hubiese descansado bien. Con los días se transformó en dolor de cabeza, diarrea, tos, dolor muscular, fiebre... todo el pack completo hasta terminar en los pulmones con molestias al respirar. En aquel entonces, en Madrid, no hacían test (no había) y para que atendiesen el teléfono habilitado ex profeso me llevó 6 días. Dijeron que vendría alguien a mi casa, pero nunca se personó nadie. Por suerte, muy poco a poco los síntomas remitieron y todo quedó en susto. Aún a día de hoy siento algo de molestia en el pecho.

2 MAYO 2020

Salgo a caminar a las 21:00 de la noche.
Objetivo: 45min

Primer día que se permite salir a la calle a realizar ejercicio. Salgo por la tarde a andar sobre las 21:00 y me encuentro que es casi imposible pasear manteniendo un mínimo de espacio. Vivo en Madrid, en un lugar amplio, pero el hecho de que el Ayuntamiento no abra los parques cuando el Gobierno permite salir a todo el mundo a unas horas muy concretas, provoca que la gente se apelotone en las aceras.

Físicamente me siento un poco ahogado y cansado. Un paseo de apenas 30 minutos me ha machacado... tras más de 50 días confinado estrictamente en casa sin forma de hacer nada de ejercicio y tras pasar la enfermedad me comienza a pasar su factura.

3 MAYO 2020

Salgo a correr a las 06:00 de la mañana.
Objetivo: 30min - Zona 2 (ciudad)

 Lo primero que me llama la atención es el aire. Huele fresco y a árboles. Nunca en mi vida había sentido algo similar en Madrid. Era como otro lugar. Me sobrevuelan ¡patos! cual palomas por medio de la ciudad. ¡Qué ha pasado!

Ahora, aunque los parques siguen cerrados, al no haber casi nadie en las calles sí es seguro correr. La sensación general sigue siendo de fatiga y cansancio, pero consigo, con un poco de esfuerzo, superar la sesión de hoy.

Muy difícil mantenerme en Zona 2. Cada poco tiempo me saltaba a Zona 3 e incluso se me disparaba un poco más de lo pensado. Corriendo muy lento y suave, intentando llenar los pulmones...

Sinceramente, no solo que he perdido forma física, sino que he ido hacia atrás...











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